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viernes, 23 de mayo de 2014

La caída económica en México pone en duda la promesa de “transformación” que hizo Peña Nieto: Financial Times

 

La caída económica en México pone en duda la promesa de “transformación” que hizo Peña Nieto: Financial Times Por: Redacción / Sinembargo - mayo 23 de 2014 - 19:37

Ciudad de México, 23 de mayo (SinEmbargo).– El diario londinense Financial Times se unió a las críticas lanzadas este viernes por la revista The Economist contra la conducción de la política económica en México y expuso que “el lento avance” avance del crecimiento en el Producto Interno Bruto (PIB) hacen que los mexicanos y los inversionistas nacionales y extranjeros duden de la efectividad de las reformas lanzadas por el Presidente Enrique Peña Nieto para realizar una “transformación de la economía”. Horas antes, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) revisó a la baja, por segundo año consecutivo, sus propias proyecciones de crecimiento. El país no crecerá 3.9 por ciento como había anunciado, sino menos: un 2.7 por ciento, anunció el subsecretario de la dependencia federal, Fernando Aportela Rodríguez. El funcionario dio a conocer que en el primer trimestre del año se registró un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos equivalente a 1.5 por ciento del PIB y atribuyó dicho resultado “en parte” a lo ocurrido en Estados Unidos por un clima “extremadamente malo”, y al menor consumo tras la entrada en vigor de nuevos impuestos aprobados en la Reforma Fiscal. Antes de que se oficializara el nuevo ajuste a las expectativas de crecimiento del gobierno federal y en una abierta crítica a las justificaciones sobre el lento avance de la economía que ha dado el equipo que conduce el Secretario Luis Videgaray Caso, la revista británica The Economist planteó lo siguiente: “En lo que va del año, el gobierno de México se ha parecido a uno de los muchos devotos de San Judas, santo patrón de las causas perdidas del país. Se ha mantenido obstinadamente en un 3.9 por ciento como previsión de crecimiento para 2014, a pesar de que su principal mercado de exportación, los Estados Unidos, ha ido lento, y a los dos pilares de su economía –comprar y construir– les ha ido aún peor”. (VER TAMBIÉN: INEGI: El primer trimestre, PIB de sólo 0.28%; The Economist critica estancamiento y pone en duda políticas de SHCP). Sobre el tema, The Economist destacó que este ha sido “un primer trimestre decepcionante para la economía de México”, lo que llevó al gobierno a recortar su previsión para este año a 2.7 por ciento. Además, planteó, “los resultados son peor de lo esperado, pues se prolonga el crecimiento lento que ha tenido el país en las últimas tres décadas, a pesar de la promesa del Presidente Enrique Peña Nieto de que sus reformas lograrían una ”transformación de la economía”. La economía del país, añadió, también se ha visto afectada por una combinación de la mala época en Estados Unidos, la débil demanda de las exportaciones manufactureras de México, el impacto de los aumentos de impuestos que se dieron a principio de año y una caída en la producción de petróleo. El diario británico destacó que “aun con el aumento de un 46 por ciento en el gasto público, especialmente en infraestructura, no fue suficiente para cambiar el rumbo de la economía de México que cayó en picada abruptamente el año pasado, lo que lo llevó a su peor tasa de crecimiento anual”. Peña Nieto, que ha sido Presidente durante casi un año y medio, ha puesto en marcha un ambicioso programa de reformas para lanzar la apertura del sector energético a la inversión privada por primera vez en más de siete décadas. También reformó el sistema de educación y pretende liberar el sector de las telecomunicación. Las reformas también tienen como objetivo impulsar la competencia, la reducción del costo del crédito y la modernización de los mercados laborales, así como el cambio del sistema tributario, expuso. Y agregó que, aunque tanto el gobierno como el Banco de México (Banxico), creen que ya pasó lo peor, los especialistas no lo creen. El diario citó a Carlos Capistrán, ejecutivo del Bank of America Merrill Lynch, quien dijo que el pobre crecimiento del primer trimestre en Estados Unidos, donde México envía 80 por ciento de sus exportaciones, “aumenta la probabilidad de que el segundo trimestre también será mediocre”. Parece que lo peor ha pasado, comentó Capistrán, “pero necesitamos un cambio de sentimiento de que las cosas están mejorando, lo cual es difícil si la gente ve que todo el mundo está revisando sus estimaciones hacia abajo”. The Economist también citó a Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics, quien consideró que el reto de México es deshacerse de la “anemia crónica” y de los cuellos de botella estructurales que han socavado el crecimiento a pesar de la “euforia de las reformas”. “La debilidad económica es tan grande que requerirá un gran esfuerzo para llegar a la estimación más baja, incluso del banco central [Banco de México] del 2.3 por ciento para el resto del año. Para ello, la economía tendría que triplicar su crecimiento trimestral en el segundo trimestre, cruadriplicarlo en el tercero y quintuplicarlo en el cuarto. Lo que es muy difícil de hacer”. Las políticas económicas de México, concluyó el Times, lo siguen manteniendo “atado a la suerte” de su vecino del norte, y la velocidad de su recuperación ha quedado dependiente de la rapidez del crecimiento de Estados Unidos.

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Videgaray y su equipo inyectan desconfianza en los inversionistas al “equivocar” proyecciones, dicen analistas

 

Videgaray y su equipo inyectan desconfianza en los inversionistas al “equivocar” proyecciones, dicen analistas Por: Juliana Fregoso - mayo 23 de 2014 - 0:05

Se espera que Hacienda oficialice hoy el recorte al estimado de crecimiento. Foto: Cuartoscuro Se espera que este viernes la Secretaría de Hacienda oficialice el recorte a su estimado original de crecimiento para 2014, previsto en 3.9 por ciento. Foto: Cuartoscuro Ciudad de México, 23 de mayo (SinEmbargo).– Los recientes recortes de analistas, bancos, instituciones internacionales y del Banco de México (Banxico) al porcentaje original de crecimiento económico estimado por el gobierno de Enrique Peña Nieto para este año [3.9 por ciento], y el resultado preliminar del avance del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre de 2014, muestran que el equipo económico dirigido por Luis Videgaray Caso se equivocó en sus cifras y estrategia por segundo año consecutivo, consideraron expertos en economía y finanzas. Estas equivocaciones en el estimado del crecimiento de México ponen en evidencia “errores en la forma de comunicar las cifras económicas”, lo que agudiza la decepción de los inversionistas nacionales y extranjeros que mantienen parados sus proyectos ante la falta de certidumbre, coincidieron. El miércoles pasado, en una rueda de prensa para dar a conocer el “Informe de inflación enero-marzo 2014” , el Gobernador de Banxico, Agustín Carstens Carstens, anunció que la institución había ajustado a la baja su pronóstico de crecimiento de la economía para este año a un rango entre 2.3 y 3.3 por ciento, menor al estimado previamente y que situó entre 3.0 y 4.0 por ciento. Para 2015, el Banco Central mantuvo sin cambio su pronóstico de crecimiento económico, al que ubicó en un rango de entre 3.2 y 4.2 por ciento. Agustín Carstens explicó que aunque la parte más importante de la desaceleración de la economía ya se dio y hacia adelante se espera un crecimiento más vigoroso, los datos del primer trimestre de 2014 llevaron a la revisión del pronóstico del banco central para este año. Ayer, el Subgobernador del Banco de México, Manuel Sánchez González, adelantó que, de acuerdo con cifras preliminares de esa institución, el crecimiento del PIB para el primer trimestre del año se ubicará en 0.6 por ciento. El 19 de mayo pasado, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray Caso, planteó a la prensa que ante los recortes en los estimados difundidos hasta entonces por diversas entidades privadas e instituciones internacionales será hoy, 23 de mayo, cuando se tome una determinación. “Como lo hemos dicho desde hace ya varias semanas, la Secretaría de Hacienda esperará a que se dé a conocer el Producto Interno Bruto del primer trimestre el próximo viernes y decidiremos entonces si hacemos algún ajusto en nuestra estimación de crecimiento para 2014”, dijo en esa oportunidad. Las expectativas sobre el anuncio que este viernes realizará la Secretaría de Hacienda no son positivas, ya que se espera la confirmación de un recorte a las previsiones de crecimiento económico en el país para 2014. “Las proyecciones de crecimiento del año tenían una expectativa muy alta y eso nos pasó en 2013. Las cifras oficiales tanto de gobierno como de las dependencias han incurrido en ese error o en esa práctica de poner una expectativa muy alta, con lo que es más complicado explicarle al mercado por qué no se cumplió”, consideró Juan Musi Amioni, director general de de Somoza Musi y Asociados. “El dato –que se dará hoy– va a ser malo, pero el mercado ya lo tiene digerido y asimilado; la única sorpresa es que viniera más malo todavía. Una cifra por debajo del 2 por ciento sería más mala de lo que pensamos”, expresó Musi Amione. En tanto, Jorge Gordillo Arias, director de Análisis Económico de CIBanco, consideró que el anuncio de Banxico pone en alerta a los inversionistas, ya que su estimado a la baja fue mayor al calculado. “Se pensaría que los ajustes más fuertes ya se habían dado, pero este bajón fue más agudo. Creo que lo más serio, antes de seguir adivinando, sería esperarse al segundo trimestre”, dijo. LO QUE SE ESPERA Ambos analistas calcularon que el nuevo estimado de crecimiento para el año será de entre 2.5 y 3.2 por ciento. Sobre el resultado del primer trimestre, el estimado de los analistas era en promedio de 2 por ciento; sin embargo, el anuncio del Subgobernador del Banco Central modificó sus expectativas. “Vamos a ir revisando con más calma, es más prudente esperar el reporte del PIB… pero nos sorprendió que bajó más de lo que hubiéramos esperado”, expresó Gordillo Arias. Los expertos advirtieron que, históricamente, durante el primer trimestre el crecimiento no suele ser tan bajo, como lo estima Banxico. Sin embargo, la economía mexicana puede haberse visto influida por la baja en el consumo en Estados Unidos, derivada de un crudo invierno que dejó toneladas de productos varados en puertos, lo que a su vez provocó un aumento en los inventarios. Con el cambio de estación, añadieron, se espera que las mercancías lleguen a su destino y que el consumo se reactive, lo que se verá reflejado en México hacia el segundo o tercer trimestre. En el primer trimestre de 2013, el crecimiento fue 0.57 por ciento y en el segundo de 1.45 por ciento. A pesar de los malos resultados del primer trimestre de este año, los analistas mantienen el optimismo para el segundo trimestre. “No sabemos si el crecimiento va a pasar del 3 por ciento, pero sí se va a notar una reactivación”, dijo Gordillo. Mientras que los estimados de Musi, para el segundo trimestre, son también de resultados negativos, con la previsión de que hacia el tercer y cuarto trimestres el crecimiento puede llegar al 4 por ciento, para quedar en un promedio de 3.2 por ciento. COMPETITIVIDAD, POR LOS SUELOS México perdió nueve lugares en el Índice Mundial de Competitividad. Foto: Cuartoscuro. México perdió nueve lugares en el Índice Mundial de Competitividad. Foto: Cuartoscuro. El reporte de Competitividad Mundial del Instituto Internacional para el Desarrollo Administrativo (IMD, por sus siglas en inglés) mostró ayer cómo México perdió nueve lugares en el ranking mundial de competitividad y bajó al lugar 41 del 32 que ocupaba el año pasado. “El 2013 ha sido un poco decepcionante para México en términos de crecimiento del Producto Interno Bruto y algunas otras cifras macroeconómicas”, dijo Arturo Bris, director del Centro de Competitividad Mundial del IMD. México perdió en todos los rangos que son evaluados para sacar el promedio, sobre el que se realiza el ranking. En Desempeño Económico bajó al lugar 18, desde el 14. En el de Eficiencia Gubernamental pasó al 41 cuando se encontraba en el 29. En el de Eficiencia de Negocios llegó 41, desde el 33. En Infraestructura perdió menos: de 51 a 49. El descenso se debió también a factores indirectos como la recuperación de los países europeos que en el pasado, cuando tuvieron su crisis financiera, hicieron que México escalara posiciones. Bris expresó que el país tuvo un crecimiento económico “decepcionante, pese a los beneficios que se esperaban del NAFTA (Tratado de Libre Comercio de Norteamérica)”, aunque recalcó que “los expertos coinciden en que se trata de un declive temporal dentro de una tendencia positiva en general”. En un sondeo realizado entre ejecutivos de distintos países, las mayores fortalezas que éstos observaban en México son su mano de obra bien formada, costos competitivos, su dinamismo económico y el entorno propicio para los negocios

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INEGI: El primer trimestre de 2014, PIB de sólo 0.28%; The Economist critica estancamiento y pone en duda políticas de SHCP

INEGI: El primer trimestre, PIB de sólo 0.28%; The Economist critica estancamiento y pone en duda políticas de SHCP Por: Redacción / Sinembargo - mayo 23 de 2014 - 8:39

Ciudad de México, 23 de mayo (SinEmbargo).– El Producto Interno Bruto (PIB) de México aumentó un 1.8 por ciento en el primer trimestre de 2014 respecto al mismo período del año anterior, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), previo a que la Secretaría de Hacienda dé a conocer si ajustará su propia perspectiva de crecimiento para todo el año. De acuerdo con cifras desestacionalizadas (sin factores coyunturales por temporada), el PIB aumentó sólo un 0.28 % en comparación con el trimestre inmediato anterior. INEGI informó esta mañana que el crecimiento del PIB fue impulsado por incrementos en el sector primario (4.9 por ciento), el terciario (1.8 por ciento) y el secundario (1.6 por ciento) respecto al primer trimestre de 2013. Es a partir del dato trimestral que la Secretaría de Hacienda anunciará hoy mismo si ajusta o no su pronóstico de crecimiento para el cierre de 2014, que es de 3.9 por ciento. El sector primario fue impulsado de enero a marzo pasado fundamentalmente por la agricultura, en particular por una mayor producción de cultivos como maíz y sorgo en grano, alfalfa verde, frijol, aguacate, naranja y papa. En el sector terciario destacaron los avances en información en medios masivos (3.1 por ciento), servicios educativos (2.7 por ciento) y financieros (2.2 por ciento) y el comercio (2.1 por ciento). El Secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, es objeto de fuertes críticas debido a que la economía está estancada y sus previsiones, alegres a principios del primero y segundo años de Enrique Peña Nieto, se han debido corregir. Hoy mismo, The Economist, una influyente revista británica especializada en economía y finanzas, lanzó una crítica a las proyecciones realizadas por el gobierno. No es la única. Los analistas acusan a Videgaray y a su equipo de asustar a los inversionistas con pronósticos alegres que luego se desploman. “En lo que va del año, el gobierno de México se ha parecido a uno de los muchos devotos de San Judas, santo patrón de las causas perdidas del país. Se ha mantenido obstinadamente en un 3.9 por ciento como previsión de crecimiento para 2014, a pesar de que su principal mercado de exportación, los Estados Unidos, ha ido lento, y a los dos pilares de su economía –comprar y construir– les ha ido aún peor”, dice The Economist hoy viernes. El 21 de mayo, el Banco de México revisó su previsión de crecimiento a 2.3-3.3 por ciento [rango], sobre el 3-4 por ciento anterior. “Se espera que el gobierno por fin haga lo mismo este 23 de mayo, cuando las cifras del PIB del primer trimestre sean liberadas. Aun así, los funcionarios están convencidos de que en cuestión de meses los beneficios de sus planes para modernizar la economía comenzará a aparecer en los números”, agrega. “Los mexicanos tienen una buena razón para ser escépticos. En el primer año del Presidente Enrique Peña Nieto, cuando lanzó una impresionante ola de reformas constitucionales, la economía creció un magro 1.1 por ciento. Su gobierno anunció un nuevo impulso para el crecimiento de este año con más gasto deficitario. Efectivamente, el gasto público aumentó un 13.2 por ciento en el primer trimestre, comparado con el mismo periodo de 2013. Pero ha ha habido una caída en la construcción, incluidos los proyectos de infraestructura grandiosas que supuestamente se detonarían con dinero público. Incluso los funcionarios del gobierno parecen desconcertados por el tiempo que está tomando en registrarse el gasto”. En las tiendas, las noticias son aún peores, agrega The Economist. “La ANTAD, organización que representa a los supermercados y tiendas de conveniencia, dice que en los primeros cuatro meses de 2014 las ventas totales cayeron por primera vez en 30 años. La manufactura era más brillante. Las exportaciones no petroleras aumentaron un 5.2 % en los tres primeros meses, principalmente a Estados Unidos. Pero al norte, la recuperación no es aún lo suficientemente robusta como para confiar”. Contra toda lógica, dice la prestigiada revista, las reformas de Peña Nieto parecen pesar sobre el crecimiento a corto plazo, incluso si prometen beneficios eventuales. “Tomen los impuestos. La reforma fiscal ha elevado el impuesto sobre la renta, que afecta a las personas acomodadas. La política también ha herido de manera desproporcionada a los pobres a través de un gravamen contra la obesidad sobre los refrescos y aperitivos. Jonathan Heath, economista, lo expresa así: ‘El gobierno está gastando más, pero tomó ese dinero de los hogares’”. La inversión es otro ejemplo, sostiene. “Muchas empresas han puesto sus planes de expansión en espera hasta ver cómo la legislación secundaria que detalla los cambios constitucionales del gobierno se aterrizan en el Congreso. Esto es particularmente cierto en la energía y las telecomunicaciones, las dos industrias más importantes que se ha revisado”. The Economist cita a Ernesto Revilla, economista jefe de la Secretaría de Hacienda, quien dice que los brotes verdes están surgiendo y que incluso los pronosticadores más pesimistas predicen un repunte en el segundo semestre del año. Para poner buena cara a las cosas, él compara este proceso de reformas en México a una casa en remodelación . Al principio no hay emoción. Luego está la ira y la frustración, ya que toma mucho tiempo. Esa es la fase de México ahora. “Pero” , dice Revilla, “cuando se concluya la casa, todo el mundo será más feliz”.

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domingo, 11 de mayo de 2014

MÉXICO ESTÁ EN RECESIÓN ECONÓMICA DESDE 2013

México se mantiene en una recesión económica que tocará fondo en mayo, coinciden analistas privados

Por: Redacción / Sinembargo - mayo 9 de 2014 - 0:01

Ciudad de México, 9 de mayo (SinEmbargo).– El panorama que plantean las cifras del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) y los análisis de expertos económicos y financieros es que la economía mexicana sigue en recesión. Sin embargo, para el Secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray Caso, eso no es verdad: es un “no definitivo”. Luego de que el Inegi revelara –según su informe trimestral del Sistema de Indicadores Cíclicos (SIC)– que tras la caída de 0.04 que este índice presentó en febrero, el país acumuló 21 meses consecutivos a la baja, analistas anticiparon que la actividad económica tocará piso en el mes de mayo. El economista Jonathan Heath planteó que con los datos del Inegi se cumplen todos los criterios para decir que el país está en recesión y previó que en algún momento del segundo trimestre, la economía toque fondo para después empezar su recuperación. Por su parte, el académico del Instituto de Economía del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe, Raymundo Tenorio Aguilar, pronosticó que la economía tocará el punto más bajo del ciclo en mayo, como resultado de la penetración del gasto público expansivo del presupuesto 2014. “México está en una recesión desde hace nueve meses que tocará fondo este mes de mayo e iniciará con una lenta recuperación durante el segundo semestre del año, dijo. Respecto al panorama expuesto por el Inegi, Tenorio Aguilar afirmó: “Desde hace 15 meses anticipé este ciclo observando una recesión suave, pero recesión al fin, eso se tradujo en una baja generación de empleos, en una pérdida de poder adquisitivo, caída del consumo privado y hace  12 meses se empezó a cuestionar al gobierno de que no estaba ejerciendo el gasto público al ritmo que se requería, que el Secretario de Hacienda [Luis Videgaray] se defendió diciendo que iban acelerar el gasto”. El especialista expuso que hace más de un año debieron tomarse medidas contracíclicas como ejercer gasto público, que el Banco de México bajara la tasa de referencia y se otorgaran incentivos fiscales temporales para las empresas para que no bajaran el ritmo de inversión. “Ahora estamos pagando las consecuencias de medidas inoportunas de carácter macroeconómico desde el gobierno, lo que ocurre es que científica y técnicamente un periodo recesivo se reconoce cuando llevamos un periodo mínimo de 21 meses en deterioro en la actividad económica y al menos nueve meses por debajo de la tendencia de largo plazo”, comentó. Tenorio Aguilar  agregó que en mayo la recesión tocará fondo, pero que no se entrará de inmediato en un proceso de expansión, sino que la recuperación será lento. “En el mes de junio el gasto público multimillonario que está haciendo el gobierno, va a penetrar en la economía expansivamente para empezar a generar crecimiento, sin que esto signifique una  fase de expansión, sino que de haber caído al fondo de la alberca, empezar a salir poco a poco”. El analista explicó que el gobierno pudo prevenir la recesión si hubiera invertido en gasto público y que la fase de recuperación iniciará en el segundo semestre del año, con una fase lenta donde el sector de la construcción crecerá parcialmente. “Como es el sector que más encadenamientos productivos tiene empezará a jalar poco a poco a otros sectores como plásticos, textiles, acero, cobre, vidrio, todos los sectores articulados con la construcción”, detalló. Pero Videgaray Caso insistió en que México presenta un repunte de las exportaciones y un dinámico ejercicio del gasto público, lo que “sería abiertamente incorrecto hablar de que una economía que está creciendo, y que está creciendo de una manera más acelerada que el año pasado, estuviera en una recesión”. La Comisión Económica para América Latina (Cepal) documentó que el salario mínimo que se paga en México es el menor entre los menores de toda la región. Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) informó también esta semana que en México más de 18.5 por ciento de la fuerza laboral no tiene el ingreso suficiente para cubrir sus necesidades prioritarias (alimentación, vivienda, servicios sanitarios, educación básica), por lo que un trabajador con salario mínimo necesita laborar 13 días para apenas conseguir los productos de la canasta básica. Para adquirir una canasta básica, destaca la OCDE, un trabajador rural necesita 868.30 pesos, mientras que en el entorno urbano el costo es de mil 227.42 pesos, pero los salarios mínimos están tasados en 67 pesos con 29 centavos diarios. De acuerdo con un informe del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), un trabajador promedio tiene que laborar 22 horas para adquirir una canasta básica que en promedio cuesta 184.96 pesos. Los especialistas de la UNAM informaron en el reporte “México: fábrica de pobres”  que en el país 10 millones 349 mil 177 trabajadores no pueden comprar la totalidad de los 40 alimentos básicos que integran la Canasta Alimentaria Recomendable (CAR), al tener un ingreso que no rebasa los dos salarios mínimos diarios. POBREZA EN MÉXICO La OCDE expuso que en México el promedio de riesgo de pobreza ha aumentado de 19 a 21 puntos porcentuales, cuando la incidencia promedio entre los miembros del organismo es de entre 9 y 11 por ciento. La tasa de pobreza entre los hogares sin empleo, de acuerdo con el estudio, es cinco veces mayor que la de los hogares donde por lo menos una persona trabaja. En las últimas dos décadas la pobreza en el trabajo se ha intensificado al máximo para las familias con un solo jefe y para las parejas con niños y con un solo ingreso que, según cifras de 2010, tienen una tasa media de pobreza de 22.7 y 18.5 por ciento, respectivamente. De acuerdo con cifras del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), 54 por ciento de la población infantil vive en pobreza, cerca de 22 millones de personas. Ocho de cada diez niños y niñas indígenas son pobres. Cinco millones viven en pobreza extrema. Asimismo, un informe de la asociación civil Oxfam, detalló que en América Latina hay 164 millones de pobres, 68 millones son indigentes y 47 millones sufren hambre. Durante la conferencia regional para América Latina y el Caribe, la organización detalló que en México hay 54 millones de personas en condición de pobreza, pero destacó que aunque se ha registrado una disminución en este aspecto, la desigualdad ha comenzado a crecer en México. Un ejemplo de esa desigualdad es que hay varios latinoamericanos entre los hombres más ricos del mundo, uno de ellos el mexicano Carlos Slim Helú, y en contraste están los 47 millones de personas con hambre en la región. EXPECTATIVAS A LA BAJA Pese a los indicadores económicos, la SHCP se mantiene optimista sobre el estado de salud de la economía al argumentar que será hasta finales de mayo cuando indique si se recorta o no su meta de crecimiento de 3.9 por ciento para 2014. Sin embargo, para analistas de crecimiento económico consultados por el Banco de México (Banxico) las previsiones siguen a la baja. Esta semana,  volvieron a recortar la expectativa de un 3.09 por ciento anual a 3.01 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). A su vez, la OCDE informó que tras un débil crecimiento en 2013, la economía mexicana crecerá sólo 3.4 por ciento este año y no el 3.8 por ciento que se había previsto anteriormente. Para 2015 previó que la subida del PIB se acelere hasta en un 4.1 por ciento, una décima menos de lo que había indicado hace seis meses. José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), advirtió que “la economía mexicana va a la baja y no despuntará en lo que resta del año, pues el pronóstico para 2013 es de un crecimiento de 2.5 por ciento, casi un punto porcentual por debajo que la estimación de la OCDE”. –Con información de Shaila Rosagel.

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sábado, 9 de noviembre de 2013

Gerardo Esquivel: Recesión de 2013 hecha en México. POLITICA ECONÓMICA HA CAUSADO LA RECESIÓN DE 2013. VIDEGARAY Y CARSTENS CULPABLES DE LA RECESIÓN.

01/11/2013

Una recesión “hecha en México”

Gerardo Esquivel ( Ver todos sus artículos )

La desaceleración económica en México es evidente. A la fecha llevamos poco más de un año con una tendencia decreciente en la actividad económica, según los indicadores mensuales que difunde el INEGI. Más aún, el PIB del primer trimestre de 2013 prácticamente se mantuvo constante con respecto al trimestre anterior, mientras que el PIB del segundo trimestre decreció con respecto al primero. Esta tendencia ha llevado a ajustar a la baja las estimaciones de crecimiento del PIB para 2013, las cuales han disminuido de 3.5% a 1.7%, según el propio gobierno, y hasta 1.2% de acuerdo al Fondo Monetario Internacional. Muy probablemente, sin embargo, el crecimiento de 2013 terminará siendo incluso inferior a 1% a juzgar por los datos ya conocidos del tercer trimestre del año. De acuerdo a los criterios establecidos por el propio INEGI, el punto de inflexión habría iniciado en el segundo semestre de 2012 y la tendencia recesiva se habría confirmado con los datos publicados en septiembre de este año. La pregunta clave, sin embargo, ya no es si estamos o no en recesión y ni siquiera cuándo habría empezado ésta,1 ahora lo importante es responder otras preguntas: ¿qué fue lo que causó la recesión? ¿Fueron factores externos o internos? Responder a estas preguntas es útil para saber cómo y cuán rápido podremos salir de esta situación.

¿Qué explica la recesión?
El gobierno suele afirmar que los factores de la desaceleración económica son externos. Eso es parcialmente cierto, pero es fundamentalmente incorrecto. Si así fuera, la recesión sería generalizada, es decir, habría otros países contrayéndose. La gráfica muestra la tasa de crecimiento anualizada del PIB en el segundo trimestre de 2013 para diversos países o regiones del mundo. Como es evidente, el caso de México no sólo es distinto al del resto de los países, sino que es particularmente atípico con respecto al de otros países latinoamericanos, los cuales están creciendo a tasas relativamente altas. Los pronósticos de crecimiento para 2013, por su parte, se han ajustado apenas en unas décimas de punto porcentual y no en un punto porcentual o más como ha ocurrido ya en el caso de México.2 Por lo tanto, si bien es cierto que hay una desaceleración económica generalizada, eso no sería suficiente para explicar por qué un país como México estaría decreciendo y/o en recesión. Por ello, los factores explicativos deben buscarse en otro lado (ver gráfica).

Gráfica

Hay, básicamente, tres factores que explican la situación económica actual de México: 1) una fuerte apreciación del tipo de cambio real; 2) el ajuste y ritmo de ejecución del gasto público y 3) la caída en el sector de la construcción. Veamos brevemente cada uno de estos casos.
La apreciación del tipo de cambio ocurrió, fundamentalmente, entre junio de 2012 y mayo de 2013. En ese lapso el tipo de cambio real disminuyó en casi 15%, lo que encareció los productos mexicanos en el exterior. Esto explica por qué la balanza comercial de México pasó de ser superavitaria en el periodo enero-agosto de 2012 a ser deficitaria en el mismo periodo de 2013. En un contexto de desaceleración económica mundial, la apreciación cambiaria afectó aún más las exportaciones mexicanas, las cuales prácticamente se estancaron en 2013. La apreciación cambiaria ocurrió como resultado de la excesiva liquidez mundial que permitió la llegada de numerosos capitales del exterior, pero también fue alentada por las relativamente altas tasas de interés locales. Cabe recordar que la tasa de interés objetivo del Banco de México había permanecido fija desde 2009 en 4.5% y que no disminuyó sino hasta marzo de este año cuando finalmente se redujo a 4%. En septiembre de este año el Banco de México volvió a ajustar a la baja la tasa de interés a 3.75%. No, sorprendentemente, estos ajustes han revertido parcialmente los incentivos y el tipo de cambio real se ha depreciado de manera ligera en los meses recientes. Esto implica que, en algún sentido, la política monetaria contribuyó de forma significativa a la apreciación del tipo de cambio y, por tanto, al eventual estancamiento de las exportaciones mexicanas.
Un segundo elemento que ha contribuido a la situación económica actual es el ajuste y ritmo de ejecución del gasto público en México. Estas dos cosas, aunque relacionadas, son diferentes. El primero es la reducción relativa en el gasto público que estaba implícita en el presupuesto aprobado para 2013. La insistencia del presidente y del secretario de Hacienda de garantizar un déficit cero en las finanzas públicas implicaba lograr una reducción en el gasto público de 25.3% del PIB en 2012 a 24% en 2013. Este ajuste, nada trivial, implicaba en sí mismo una contracción del gasto público cercana a medio punto porcentual del PIB. Esto, por supuesto, tendría un impacto negativo en la demanda agregada y, por tanto, en la actividad económica. A lo anterior hay que agregar un ejercicio del gasto público muy irregular y que afectó, en particular, a ciertas secretarías.

Recesión

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para ver la magnitud e importancia conjunta de estos dos elementos baste comparar el monto del gasto pagado por el sector público en el periodo enero-agosto de 2013 comparado con el gasto del año previo.3 Al hacer esta comparación se observa que el gasto de todo el sector público se contrajo en 3.9% en términos reales, el del gobierno federal en 5.2%, el de todos los ramos administrativos de la administración pública centralizada (es decir, de todas las secretarías) en 12.2%, el de la Secretaría de Desarrollo Social en 7.4%, el de la Secretaría de Educación en 9.2%, el de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en 17.8%, el de la Secretaría de Gobernación (incluyendo Seguridad Pública) en 26.2%, el de la Secretaría de Hacienda en 33.5%, el de la Secretaría de Turismo en 49.1% y el de la Secretaría de Energía en 87.7%. En conjunto, el ajuste y el ritmo de ejecución del gasto público explican un choque negativo en la demanda agregada de alrededor de un punto porcentual del PIB. Si a eso le sumamos los posibles efectos multiplicadores de ese gasto, no es entonces ninguna sorpresa que el crecimiento de la economía se haya caído tanto en el primer semestre de 2013.
El tercer elemento interno que ha contribuido a la desaceleración económica es el relativo a la industria de la construcción, que es el sector que más ha caído en lo que va del año (cerca de 8% con respecto a 2012). A esto han contribuido dos elementos: el ajuste en los planes de desarrollo del sector de la vivienda que anunció el gobierno a principios de año y que ha colaborado de manera muy significativa a la pérdida de valor de las acciones de varias empresas del ramo y, por otra parte, la reducción tan significativa en la inversión pública en este sector. Este último elemento fue evidente a partir de las cifras que diera a conocer el INEGI en septiembre sobre los componentes de oferta y demanda agregada. Ahí se supo que la formación bruta de capital fija total había caído en 0.2% en el primer semestre de 2012 respecto al mismo periodo del año anterior. Esta caída, sin embargo, habría sido el resultado de un aumento en la inversión privada de 2% y de una contracción de 7.4% en la formación bruta de capital fijo proveniente del sector público. Esta última se debió principalmente a una caída de 9% en el sector de la construcción. En contraste, la caída de la inversión privada en este ramo específico fue de sólo 1.7%, por lo  que es posible concluir que el principal determinante de la evolución del  ramo de la construcción fue la inversión pública.

Perspectivas
El hecho de que la recesión económica sea el resultado de factores internos tiene varias implicaciones. Esto implica, por ejemplo, que la recesión podría ser de corta duración y  que podría revertirse si se revirtieran  los factores que la causaron. Algunos de estos elementos son evidentemente transitorios, como es el caso de la ejecución del gasto. Otros, sin embargo, no lo son y requieren tanto de un buena respuesta de política como del uso coordinado de los diversos instrumentos con los que cuentan las autoridades económicas. En ese sentido, el aumento solicitado del gasto público para 2014 podría ser, en principio, una forma apropiada (aunque aparentemente excesiva) para responder a esta situación. El problema, sin embargo, es que para que ello sea exitoso se requerirían que se cumplieran con diversas condiciones: el aumento en el gasto tendría que dirigirse hacia un mayor gasto de inversión, fundamentalmente en infraestructura, para que tenga un efecto no sólo del lado de la demanda sino también de la oferta y que no genere presiones inflacionarias; por otro lado, se requeriría que la tasa de interés no aumentara para evitar una nueva oleada de entrada de capitales que podría apreciar una vez más el tipo de cambio. Esto último, sin embargo, es poco probable dado que el Banco de México ha tendido a ser muy sensible al aumento en las presiones inflacionarias y a que el próximo año puede haber un efecto en esa dirección como resultado del aumento en algunos impuestos, que sin duda se trasladarán, al menos parcialmente, a los precios finales. Estas consideraciones implican que la conducción errática de la política económica en 2013 puede complicar también la conducción de la política económica del próximo año y que esta recesión hecha en México podría seguir afectando las perspectivas de recuperación y crecimiento económico al menos durante la primera mitad de esta administración. Como diría el clásico: ¡Pero qué necesidad! n

Gerardo Esquivel. Economista. Profesor-investigador de El Colegio de México.

1 Estos dos temas se discutieron en Gerardo Esquivel, “¿Estamos o no en recesión?”, AnimalPolitico.com, 6 de septiembre, 2013, y en Jonathan Heath, “Recesión”, Reforma, 10 de septiembre, 2013.
2 Por ejemplo, el World Economic Outlook del Fondo Monetario Internacional ajustó las estimaciones de crecimiento económico del mundo, de las economías emergentes, de América Latina y de México en 0.3%, 0.5%, 0.3% y 1.7%, respectivamente.
3 La fuente de estos datos es el Informe de Finanzas Públicas y Deuda Pública que entrega la Secretaría de Hacienda y Crédito Público al Congreso, correspondiente al mes de agosto y que se encuentra en el sitio de internet de la propia secretaría: http://www.shcp.gob.mx/POLITICAFINANCIERA/FINANZASPUBLICAS/ finanzas_publicas_info_mensual/finanzas_deuda_congreso_ago13.pdf

Fuente: http://www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&Article=2204450

jueves, 7 de noviembre de 2013

PAUL KRUGMAN HABLA DEL FIASCO DEL "MEXICAN MOMENT"


México está lejos del 'milagro': Krugman

El Nobel de Economía sugirió a las autoridades destinar el 1% del PIB para combatir la pobreza; México no está en condiciones para despegar, pues aún mantiene un nivel educativo precario.

Por: Edgar Sigler e Isabel Mayoral |
Jueves, 07 de noviembre de 2013 a las 06:0
 Paul Krugman sugirió que Banxico tenga un mandato dual para garantizar la estabilidad de precios y estimular el crecimiento. (Foto: Cortesía Banorte-Ixe)

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — México aún está lejos de vivir un milagro económico similar al de Corea del Sur, pues todavía tiene una población con mucho menor nivel educativo como la del país asiático cuando comenzó a despegar, aseguró el premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman.
"El mensaje general aquí es calmarse y no emocionarse en ninguna dirección, porque ya hemos estado en esta idea del Mexican Moment (Momento de México) y tengo algunos recuerdos de 1993, cuando también se habló del Mexican Miracle (Milagro Mexicano) y al final había una crisis a la vuelta de la esquina", dijo el economista, en entrevista con CNNExpansión.
En lo que va del presente año, el Gobierno mexicano ha reducido en tres ocasiones su estimado de crecimiento del PIB, al pasar desde un 3.5% hasta el actual 1.7%. Este miércoles, el Banco de México (Banxico) recortó su previsión para ubicarla en un rango de entre 0.9% y 1.4%.
En un entorno de bajo crecimiento que ha llevado al Banco Central mexicano a recortar en dos ocasiones su tasa de interés de referencia, el profesor de la Universidad de Princeton consideró que el Banxico debería pensar en tener un mandato dual que velara por la inflación y el crecimiento.
Nota relacionada: La OCDE reduce previsión para México
Aunque modificar el mandato único de Banxico a uno dual es decisión final del Congreso, Krugman aseguró que ya se ha demostrado que no basta con tener una estabilidad de precios para impulsar al mercado.
"Hace algunos años mucha gente creía que estabilizar la inflación era suficiente. Ahora sabemos que eso no es cierto, porque hemos visto que se pueden tener periodos extensos con inflación estable, que no se convirtieron en deflación, y aún así tienes de manera clara una economía deprimida".
El Gobierno de Enrique Peña Nieto, así como el Banco Central mexicano, confirmaron el mes pasado su intención por mantener el mandato único de Banxico a pesar de las voces que han sugerido que se asemeje a su par estadounidense.
Krugman consideró que Banxico sí requiere avanzar hacia el modelo dual, tomando en cuenta que incluso en Europa consideran que la estabilidad de precios que ha logrado el Banco Central Europeo (BCE) no les ha ayudado para reanimar su economía.
"Incluso los europeos están viendo que con el BCE celebrando la estabilidad de la inflación, eso no es suficiente".
Aún así, México ha avanzado
Sin embargo, Krugman consideró que el país ha tenido un cambio estructural en los últimos 25 años, al pasar de ser una economía basada en el petróleo y turismo a una más apoyada por el sector de la manufactura, que se ha visto beneficiada del regreso de grandes compañías a Estados Unidos.
"México se está beneficiando de este regreso, gracias a que ya está bien integrado con Estados Unidos".
Considerado una persona perspicaz, extrovertida, apasionada y elocuente, el economista estadounidense recomendó a México destinar más recursos para sacar a la gente de la pobreza, tal y como lo hizo Brasil en su momento gracias a que destinó 1% de su PIB a esta población, y vio grandes beneficios para su economía.
"Lo que hemos visto en Brasil, un país similar a México, es que gastar 1% del PIB para ayudar a los más pobres tiene un impacto muy significativo".
Sin cambios en política monetaria en EU hasta 2016
El autor de The Great Unraveling espera que Janet Yellen, de ser ratificada por el Congreso estadounidense como presidenta de la Reserva Federal (Fed), mantendrá la política monetaria intacta durante los siguientes dos años, pues la economía de ese país aún no muestra signos firmes de recuperación.
"Yo no espero que pase algo en el frente de la política monetaria de Estados Unidos, a menos que sea por error".
Krugman consideró que solo un error llevaría a la Fed a restringir su política monetaria en el corto plazo, y que en ese caso México sí se vería golpeado.
La Fed ha mantenido su estímulo monetario mensual de 85,000 millones de dólares, además de su tasa de interés de referencia cercana a cero.

Fuente: http://www.cnnexpansion.com/economia/2013/11/06/mexico-esta-lejos-del-039milagro039-krugman 

lunes, 9 de septiembre de 2013

LA ECONOMÍA MEXICANA YA ESTÁ EN RECESIÓN: GERARDO ESQUIVEL HERNÁNDEZ

¿Estamos o no en recesión?





Hace unos días, se dieron a conocer las cifras del PIB de México correspondientes al segundo trimestre de 2013. El reporte del INEGI mostró que la producción económica del país creció en 1.5% con respecto al mismo trimestre del año anterior, pero que se contrajo en -0.7% con relación al trimestre anterior (es decir, en -2.9% a tasa anualizada, que es la forma en la que se calcula y reporta en Estados Unidos).

A raíz de estos resultados ha habido un debate sobre si la economía mexicana está o no en recesión. Algunos analistas afirman que así es y para ello se refieren a una caída de dos trimestres consecutivos en un cierto indicador de la actividad económica. El gobierno, por supuesto, niega esa interpretación y enfatiza el hecho de que la actividad económica con respecto al año previo aún muestra un crecimiento positivo. Otros, más cautelosos, no niegan la posibilidad de que ya estemos en recesión aunque consideran que aún no podemos saberlo con certeza. En particular, sugieren que debemos esperar hasta conocer la información relativa al tercer trimestre para poder evaluar si estamos o no en una situación recesiva.

Por supuesto, tal diversidad de opiniones no ayuda a esclarecer el estatus actual de la economía mexicana. Partamos, entonces, de definir qué es una recesión. Para ello, utilizaremos la definición del comité encargado de fechar los ciclos económicos en Estados Unidos. De acuerdo a este comité, una recesión es el periodo que va de un pico (es decir, un punto máximo a partir del cual empieza a descender) a un valle (un punto mínimo a partir del cual empieza a ascender) de actividad económica. Otra consideración importante es que durante una recesión ocurre una reducción significativa y generalizada de la actividad económica, la cual puede durar de unos cuantos meses a más de un año. Más aún, el comité aclara que no tiene una definición fija de lo que es “actividad económica” y que examina y compara diversos indicadores generales tales como el PIB, el empleo o el ingreso real, aunque también puede utilizar indicadores sectoriales tales como las ventas o la producción industrial, particularmente en aquellos casos en los que no es tan fácil identificar la existencia de un pico en la actividad económica en su conjunto.

Por lo tanto, podemos concluir que hay tres características clave para saber si estamos o no en una recesión: 1) Identificar un pico en la actividad económica, 2) Que haya una reducción significativa y generalizada de la actividad económica y 3)  Que dicha reducción haya durado por lo menos unos cuantos meses. Noten que estas tres características explican  por qué es tan común que se utilice como un indicador de la existencia de una recesión el que el PIB de una economía caiga durante dos trimestres consecutivos. Esto implicaría, casi por sí mismo, que se habría alcanzado un máximo en la actividad económica y que habría habido una caída generalizada en diversos sectores de la economía al menos durante unos cuantos meses. Lo anterior, sin embargo, no es una definición técnica ni una condición sine qua non. Es decir, no es algo que deba cumplirse necesariamente ya que, como se dijo antes,  el PIB no es la única variable relevante en esta definición y ni siquiera la más importante porque se consideran de mayor utilidad indicadores con frecuencia mensual.

Veamos ahora el comportamiento de algunos indicadores relevantes sobre la actividad económica. En este sentido, quizá la variable más importante a observar sea el indicador coincidente de la actividad económica. Este es un indicador compuesto que incluye información de 6 variables: índice de actividad económica (que es, según el INEGI, “una estimación del PIB mensual” construida a partir de información del PIB trimestral y del Índice Global de Actividad Económica), índice de actividad industrial, ventas al por menor en establecimientos comerciales, número de asegurados permanentes en el IMSS, tasa de desocupación urbana e importaciones totales. El comportamiento más reciente de este indicador se muestra en la siguiente gráfica:
Coincidente 0913
El gráfico muestra 3 resultados importantes: 1) En meses recientes se alcanzó un punto máximo en este indicador (en junio de 2012, para ser precisos), 2) A partir de entonces se observa una caída significativa y constante que ya ha durado 12 meses, y 3) Por tercer mes consecutivo, el índice se encuentra por debajo de su tendencia de largo plazo (100). Nótese que los primeros dos resultados coinciden precisamente con lo descrito anteriormente como un periodo de recesión por lo que, usando los criterios del Comité de Ciclos Económicos de Estados Unidos, México habría entrado en fase de recesión a partir de julio de 2012.

El tercer resultado mencionado en el párrafo anterior también es particularmente importante para saber si estamos o no en una recesión ya que, según el propio INEGI, el valor del indicador coincidente junto con su tendencia de largo plazo contribuyen a identificar las diferentes etapas del ciclo económico (véase la nota técnica de este comunicado). En particular, INEGI considera que estamos en un periodo de recesión cuando “el componente cíclico del indicador está decreciendo y se ubica por debajo de su tendencia de largo plazo”. Esto es precisamente lo que se muestra en el gráfico previo al menos desde el mes de abril de 2013, lo que confirmaría que el país se encuentra ya en recesión económica de acuerdo a los propios criterios del INEGI. Lo anterior no implica, sin embargo, que la recesión hubiera empezado apenas en abril de 2013, sino que es a partir de entonces que se puede afirmar con certidumbre que la recesión ya ha empezado. En realidad, la recesión en México habría empezado a partir de julio de 2012 ya que el pico de actividad económica habría ocurrido en junio de ese año.

Otros indicadores parecen confirmar la conclusión anterior. Veamos, por ejemplo, gráficas de algunas otras variables relevantes:
Otros indicadores
Las gráficas anteriores, correspondientes a la “estimación del PIB mensual” y a la actividad en el sector industrial ajustada por tendencia-ciclo, revelan que, en ambos casos, 1) se alcanzó un máximo a mediados del año pasado, 2) que han caído en forma significativa a partir de entonces y 3)  que ambos indicadores están por debajo de su tendencia de largo plazo.

Otros indicadores más directos (todos ellos utilizando información en forma desestacionalizada) parecen confirmar la existencia de un pico en la actividad económica en algún momento del año anterior, aunque difieren en la fecha de ocurrencia de dicho punto de inflexión. Por ejemplo, el indicador global de actividad económica (IGAE) alcanzó su punto máximo en noviembre de 2012. Por su parte, el índice de actividad industrial (IAI) también alcanzó su valor máximo en noviembre de 2012, aunque en realidad venía oscilando desde junio de 2012. La tasa de desocupación trimestral alcanzó su punto mínimo en el primer trimestre de 2012 y ha crecido lenta pero consistentemente durante los últimos 5 trimestres. Las ventas netas al por menor alcanzaron su máximo en septiembre de 2012, mientras que las ventas netas al por mayor lo hicieron en agosto de 2012.

En conjunto, todos los indicadores aquí comentados muestran que se cumple la existencia de, primero, haber alcanzado un punto máximo de actividad económica en algún momento de 2012; segundo, que a partir de entonces la actividad ha disminuido de manera consistente y generalizada y, tercero, que ésta ha caído ha tenido una duración de varios meses. Por ello, es posible concluir que, desafortunadamente, México se encuentra una vez más en un periodo de recesión económica. Esta recesión habría empezado en algún momento de 2012, el cual  podríamos identificar entre julio y noviembre de ese año según el tipo de indicador que usemos para definirla. De acuerdo a los propios datos y definiciones del INEGI, la recesión habría empezado a partir de junio/julio de 2012 y las cifras de abril de este año habrían confirmado que teníamos elementos suficientes para identificarla como tal. Esta recesión sería la tercera en lo que va del presente siglo y la séptima en los últimos 30 años, tal y como se puede apreciar en los periodos sombreados de la primera gráfica. Esperemos que está recesión sea corta y de poca profundidad.

martes, 27 de agosto de 2013

DEPRECIACIÓN DEL TIPO DE CAMBIO POR ANUNCIOS DE LA FED Y POR INSATISFACCIÓN DE LOS EXTRANJEROS CON LA REFORMA ENERGÉTICA: ARTURO HUERTA GONZÁLEZ

Las presiones sobre el tipo de cambio





El día de ayer, 19 de agosto, el dólar alcanzó un precio de venta de hasta 13.55 pesos, que representa la mayor cotización alcanzada por el dólar en relación al peso desde que la Reserva Federal de Estados Unidos anunció que modificaría su política monetaria en septiembre, en el sentido de que dejará de comprar deuda pública por 48 mil millones de dólares mensuales, lo que ha implicado inyectar mayor liquidez a los mercados financieros. Ante la proximidad de la fecha, han estado saliendo capitales del país. Éstos demandan dólares, lo que encarece su precio, y devalúa el peso. Tal situación seguirá, debido a que nuestro país no tiene condiciones endógenas para mantener la estabilidad peso–dólar. Es decir, no tenemos superávit de comercio exterior que asegure la estabilidad del tipo de cambio, sino por el contrario, tenemos déficit lo que presiona sobre la estabilidad cambiaria. Tal estabilidad se ha conseguido a través de la entrada de capitales; de ahí la política macroeconómica de disciplina fiscal, de altas tasas de interés, y las reformas estructurales tendientes a promover entrada de capitales, para así incrementar reservas internacionales que aseguren la estabilidad cambiaria y la convertibilidad del peso al dólar a la paridad cambiaria existente. El favorecido de dicha política ha sido el sector financiero, quien es el que controla la moneda, y exige la estabilidad de la misma, ya que la devaluación, desvaloriza su capital. Quienes pierden, es el sector productivo, ya que la entrada de capitales ha apreciado la moneda nacional y ha abaratado el dólar (ya que la paridad cambiaria no se ha ajustado al diferencial de precios entre nuestro país y Estados Unidos que es nuestro socio comercial), lo que reduce la competitividad de la producción nacional, así como las ganancias, el crecimiento de la inversión, y de la economía.
Al frenarse la entrada de capitales, y al darse su salida, tal como ha venido aconteciendo en las últimas semanas, ante la eventualidad de que Estados Unidos deje de inyectar de liquidez a los mercados, y presione ello sobre la tasa de interés, se ha visto presionado el peso, ante la mayor demanda por dólares. La reforma energética, anunciada el lunes 12 de agosto, no generó las expectativas deseadas por los grandes inversionistas, que esperaban que se contemplara la concesión de áreas de exploración y explotación a los inversionistas privados, lo que significaba mayores ganancias para ellos. De ahí que el mercado no vio con buenos ojos la reforma, lo que ha propiciado menor entrada de capitales, y salida de éstos, llevando a que la paridad cambiaria pasara de 12.59 pesos por dólar el 9 de agosto, a 13.55 el día de ayer, representando ello una depreciación del peso de 3.67 por ciento en una semana.
Tal situación ha de estar preocupando a las autoridades monetarias, dado que su objetivo es la estabilidad del poder de compra de la moneda, y las presiones sobre la paridad peso–dólar afectan dicha estabilidad, así como la ganancia deseada por el sector financiero, a cual responde. De ahí el interés del gobernador del Banco de México de que se aprueben las reformas estructurales para ampliar la frontera de influencia al capital internacional en el país, para que venga, y así asegurar entrada de capitales para mantener estable el tipo de cambio. Ha sido a costa de no tener políticas económicas a favor del crecimiento económico y del empleo, como a través de acentuar la extranjerización de la economía, que se ha mantenido estable el tipo de cambio y baja la inflación en el país. Dependemos del entorno internacional, y del comportamiento de los flujos de capital, por lo que al dejar éstos de fluir en los niveles necesarios para financiar los desequilibrios macroeconómicos, se presentan presiones sobre el tipo de cambio. De aumentar la tasa de interés en Estados Unidos, menos capitales fluirán al país, y habrá salida de estos, lo que generará mayores presiones sobre el tipo de cambio. El encarecimiento del dólar favorece la competitividad de la producción nacional, ya que ello aumenta el precio de los productos importados, y se abaratan los productos nacionales, lo que actúa a favor del crecimiento de la producción y del empleo, y reduce el déficit de comercio exterior, como los requerimientos de entrada de capitales.

Fuente: http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2013/08/20/las-presiones-sobre-el-tipo-de-cambio/ 

MALOS PRONÓSTICOS Y EXPECTATIVAS DE LA SECRETARÍA DE HACIENDA. POR ARTURO HUERTA GONZÁLEZ.

Las esperanzas fallidas del secretario de Hacienda

 El secretario de Hacienda del país ha señalado en una entrevista en Santiago de Chile, durante una reunión de ministros de Finanzas de la Alianza del Pacífico, integrada por México, Chile, Colombia y Perú, que la economía mexicana se recuperará y crecerá en torno 4 por ciento el próximo año. Lo justifica bajo el supuesto mayor dinamismo que se alcanzará en Estados Unidos (EU), que es nuestro principal socio comercial. Ello evidencia que no hay política económica en nuestro país que nos lleve al crecimiento por sí mismos, sino que dependemos de lo que acontezca en aquel país para saber como le irá al nuestro. La esperanza de que habrá dinamismo en EU no está sustentada, pues sigue la alta tasa de desempleo, la restricción crediticia, la caída de venta de las casas nuevas, así como los recortes al gasto público en la perspectiva de reducir el déficit fiscal, tal como lo acordó el Congreso de tal país. A ello se suma el hecho que la Reserva Federal (Fed) ha anunciado que terminará con la inyección de liquidez a los mercados financieros en septiembre o a fin de año, lo que presiona sobre la tasa de interés de largo plazo, que impactará a la de corto plazo, lo que evitará que el dinamismo deseado por el secretario de Hacienda se cumpla, tanto en EU, como en México.
Tal funcionario confía que se recuperará la dinámica económica del país, tanto por la expansión del gasto público, como por el mayor dinamismo de EU. Ante el subejercicio del gasto público que se dio en el primer semestre, el gobierno en este segundo semestre lo gastará, pero dentro del equilibrio fiscal aprobado por el Congreso, por lo que no representará un gasto adicional (en relación a los ingresos públicos) capaz de contrarrestar la caída de las exportaciones, como de las remesas, y el consumo e inversión del sector privado que se ha dado como consecuencia de su alto endeudamiento, como de la caída de sus ingresos, y porque no se avizoran expectativas de crecimiento. El gobierno debería de trabajar con gasto público deficitario para que la política fiscal actúe en forma contracíclica, lo que no pasa por la mente de los tomadores de decisiones en este país.
Para el secretario de Hacienda la posibilidad de un pronto fin de las medidas de estímulo de la Fed, “es buena noticia para México”, ya que “si el estímulo se retira es porque la economía de Estados Unidos está creciendo con mayor vigor”. El problema es que ello no es así. Si la Fed ha planteado eso, no es tanto porque se esté recuperando la economía estadounidense y ésta se pueda sostener por si misma, sin el apoyo de dicha política monetaria y la fiscal, sino que las autoridades monetarias de dicho país han cedido a las presiones conservadoras de aquellos monetaristas que han venido señalando que dicha inyección de liquidez generará presiones inflacionarias, como en las burbujas especulativas. La economía de dicho país no tiene condiciones endógenas de mantener su crecimiento por si misma, dados los altos niveles de endeudamiento que enfrentan empresas e individuos, como por el déficit de comercio exterior que tienen. Requiere de la flexibilidad de las políticas monetarias y fiscales (baja tasa de interés y gasto público deficitario respectivamente) para mantener su dinámica, por lo que al dejar de operar esto, no se dará el crecimiento esperado.
En tal entrevista el secretario de Hacienda dijo estar convencido de que la inflación seguirá cerca de la meta del Banco de México de 3 por ciento, lo que refleja que la prioridad de la política monetaria, como hacendaria es la baja inflación, y no la del crecimiento económico, ni la generación de empleo.
Asimismo, anticipó que la reforma hacendaria revisará todos los impuestos, y que ésta “podría agregar 50 mil millones de dólares anuales al fisco”. Al respecto cabe decir que en el contexto de bajo crecimiento que se está manifestando en la economía nacional, y que seguirá, pues no hay motor de crecimiento alguno que lo revierta (ni lo harán las reformas estructurales que se aprueben), llevará a que se reduzcan los ingresos de empresas e individuos, lo que impactará a su vez sobre la recaudación tributaria. Ésta es función del ingreso nacional, por lo que si éste no crece no pueden crecer los ingresos tributarios, aunque aumenten su tasa, por lo que no hay viabilidad de que se logre incrementar la recaudación en los 50 mil m­illones de dólares anunciados. El incremento del IVA y su generalización a alimentos y medicinas, contraerá más el poder adquisitivo de la mayoría de la población, y con ello la demanda, y la actividad económica, por lo que se restringirá la recaudación tributaria a pesar del alza impositiva. Anticipó que el esquema tributario será progresivo, de que el que gane más, pague más. El problema es que ello no acontece, dados los subterfugios existentes que lleva a las grandes empresas a eludir y evadir el pago de impuestos. Los ricos son los que proporcionalmente pagan menos impuestos. Se señaló también que se buscará incorporar a millones de mexicanos a la economía formal. Ello no se logra por decreto, sino al contrario, con la desaceleración de la actividad económica, habrá más quiebra de empresas y más despidos y desempleo, aumentando ello la economía informal, ya que son expulsados de la economía formal. No tienen condiciones de permanecer en ella, por lo que el intento de gravar a tal sector es agravar más los problemas financieros y de sobrevivencia que enfrentan. Si el gobierno quiere reducir la economía informal, y si quiere recaudar más, tiene que gastar más para reactivar la economía y así aumentar los ingresos de empresas e individuos para que tengan capacidad de pago de impuestos.